COMIENZA EL AÑO CON TU PROYECTO DE VIDA BASADO EN VALORES

No son pocas las personas que año tras año se plantean, a su comienzo, nuevos propósitos y nuevas metas. Parece que, con la llegada del nuevo tiempo, la necesidad de romper con hábitos poco saludables o la ilusión por introducir en nuestras rutinas otros aspectos que creemos más adecuados, nos anima a explorar y tratar de identificar algunas pautas de cambio, de modo autodidáctico o, quizás, de modo más dirigido por alguna persona profesional en este campo.

Entre todas las opciones que tenemos, sobre técnicas o metodologías para un cambio positivo en nuestra vida, hay una que ofrece todas las garantías de ser una base sólida y duradera si somos capaces de seguir bien los pasos y pautas que nos propone. La elaboración de nuestro propio Proyecto de Vida nos aporta una herramienta de un valor incalculable ya que con él nos estamos dotando de un “radar” y una “brújula” valiosísimos para:

  • nuestra propia comprensión de lo que nos está pasando ante determinadas circunstancias o situaciones que nos suceden;
  • darnos la información de cómo nos están afectando interiormente esas circunstancias o situaciones;
  • orientarnos y tomar las decisiones adecuadas ante las encrucijadas que nos propone la vida.

Resulta incomprensible, a veces, que, si somos capaces de desarrollar numerosos planes y proyectos en nuestros respectivos trabajos, y a lo largo de nuestra vida en general, dotándoles de objetivos, recursos, indicadores de evaluación, etc., no contemplemos tan siquiera la posibilidad de elaborar nuestro propio proyecto para nuestra propia vida. Reflexionemos sobre ello. Entregamos generosamente nuestro saber, nuestro tiempo y nuestro esfuerzo, incluso más allá de lo que se nos puede llegar a pedir, a proyectos de otras personas u organizaciones…, y descuidamos nuestro propio estado interior y crecimiento personal. O, al menos, no lo contemplamos con tanto mimo y de manera tan sistemática y metódica. Y, esto, ya habla de manera clara sobre nuestras prioridades en la vida.

Un Proyecto de Vida bien elaborado, bien definido y estructurado, nos ayuda a no salirnos del camino de lo que son nuestras prioridades y nuestros objetivos en la vida. A lo largo de la edad, éstos pueden ir variando. Podemos dejar unos por superados, o no conseguidos, y adoptar otros nuevos que nos resultan más interesantes para la nueva etapa vital que comenzamos. Esto es normal. La vida son cambios y las cosas no discurren siguiendo nuestros intereses o caprichos personales. Ante las nuevas circunstancias, por tanto, deberemos adaptarnos y adaptar nuestro Proyecto de Vida. Es importante contemplar este aspecto de flexibilidad en el carácter del mismo.

¿Por qué basar nuestro Proyecto de Vida en unos Valores?

Si pensamos un momento en qué son los Valores, podemos deducir enseguida que se trata de nuestras convicciones más profundas, de nuestros principios más arraigados. Aquellas convicciones y aquellos principios que hemos ido haciendo nuestros a través de nuestra vida, bien porque nos los han ido enseñando, bien porque los hemos ido aprendiendo desde nuestra infancia base de experiencias positivas y no tan positivas. No quiero eludir el reconocimiento al papel de las “emociones” en todo este aprendizaje. Emociones y Valores…, Valores y Emociones caminan de la mano y a nuestro lado como una doble piel de lo que somos. Pero esto tendría que tratarse y desarrollarse en un capítulo aparte.

Pero volviendo al campo de los Valores, si éstos resultan ser nuestros principios y convicciones que nos sirven para ser y actuar de una manera determinada, si resultan ser quienes nos dirigen en nuestra manera de relacionarnos con las personas, en nuestra manera de realizar tareas y trabajos, en la cantidad de esfuerzo y tesón que empleamos en la consecución de unos objetivos, etc., parece lógico que nuestro Proyecto de Vida los contemple como pilares fundamentales para su conformación.

Será un paso fundamental el intentar identificar, definir y priorizar nuestros Valores fundamentales en esta etapa de nuestra vida. No demasiados que nos puedan atropellar o dispersar. Cuatro o cinco serán suficientes para servirnos como guías durante un tiempo. Una vez concretada esta parte, habrá que dotarlos de “músculo” y “alma” para que nos resulten totalmente valiosos en nuestro Proyecto de Vida.

En el Proyecto VALOR-ARTE. Artesanía de los Valores, liderado por personas “Senior” todo esto lo tenemos meridianamente claro y ponemos nuestro empeño total en tratar de difundirlo. Entendemos que una vida con Proyecto de Vida basado en Valores, es una vida a la que le aportamos un sentido mayor y mejor. Nuestros Valores fundamentales serán nuestro “radar” y nuestra “brújula”, y van a conformar unos pilares fuertes en los que sostenernos cada día.

Desde estas líneas, queremos animar a toda persona que se encuentre en esa fase de querer darle un nuevo impulso a su vida, a que lo haga poniendo en práctica nuestra propuesta.

www.valor-arte.es

Josemi Cortijos

Fundador del Proyecto VALOR-ARTE

josemicortijos@valor-arte.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
× WhatsApp